DCeo Amarte, en Amarte Suite
Jueves, Noviembre 3rd, 2011 at 5:21 pm
DC unas horas en Amarte Suite, en Chapinero. Escríbanos su relato. Amarte Suite, uno de los moteles más prestigiosos de Bogotá premia su imaginación. Bajo su sugestivo nombre, muchos hombres y mujeres han aterrizado en este planeta rojo, seducidos con la invitación: “Te voy a llevar Amarte”. Y todos, absolutamente todos, han resultado viendo estrellitas.La provocación de Amarte
Me encanta verlo reír cuando hago mis bromas sin sentido; su sonrisa llena la pantalla, sus ojos chispeantes electrizan mi cuerpo. Lo conocí en una red social en internet, pero aun no en persona, pero su forma de escribirme en el msn, su sensualidad, sus ojos azules, sus brazos que al doblarlos se marcan sus músculos, hacen que mi cuerpo se estremezca.
Hemos hablado de muchas cosas, de nuestras opiniones e ideas. Quiero conocerlo un poco más, pero no puedo evitar hablarle con doble sentido, llevo una buena temporada sin sexo y mis instintos me traicionan, se nota que es un buen amante, le gusta la sensualidad, lo necesito, lo deseo.
Me encanta su mirada y como muerde su labio inferior al verme jugar con el lapicero, al ver como lo recorro con mi lengua de punta a punta, y como lo introduzco en mi boca y le muestro mi escote y el lapicero se introduce entre mis senos. Me excita verlo mover su lengua, deseo tenerla lamiendo mi vagina, saboreando los líquidos que empiezan a brotar de mi cuerpo. Me quito la blusa y el empieza a masturbarse, acaricio mi cuerpo, el baja la cámara para mostrarme su pene erecto, mi vagina se contrae pidiéndome poder atraparlo entre sus paredes, y entre gemidos le pido que nos comamos, me dice que quiere tenerme, y puedo ver como eyacula a chorros en el escritorio.
Me encuentro en piyama adelantando trabajo en mi casa, esperando su llamada, y obligándome a repetir la palabra que me ha pedido que le dijera: papi! Todavía me sale fingida y no creo poderla utilizar, quiero ser yo misma y no tener que utilizar ningún rol. Escucho su voz al otro lado del teléfono, y me pregunta a qué hora podemos vernos, le informo que aun no me he bañado, y que necesito una hora y media para arreglarme, y llegar al lugar de nuestro encuentro.
Decidimos conectarnos al Messenger, ponemos la cámara, y llevo el portátil al baño, me quito la blusa, y él puede ver mis senos, me quito el short y la tanga. Le pido que me espere y entro a la ducha. Me baño pensando en el, paso el jabón por mi cuerpo pensando que son sus manos acariciándome, me baño para estar lista para él. Me sorprende que aun siga ahí mirando la pared del baño, se que ha escuchado todo, y a esperado pacientemente porque su respiración se corta apenas me ve salir de la ducha. Me seco despacio, seduciéndolo, atrapando su mirada con mis curvas.
Cojo el portátil y enfoque mi cara, hago gestos, saco mi lengua, y veo esa sonrisa, que provocan mis tonterías. Ya en mi cuarto me aplico la crema, primero en mis piernas, en mis brazos, en mi abdomen y nalgas, finalmente en mis senos. Busco mi ropa interior morada, una tanguita de esas que se pierden entre las nalgas, bailo delante de la cámara en ropa interior, le digo que dentro de minutos podrá quitármelos, su cara me lo dice todo, y sus palabras me calientan aun más. Meto mi mano entre la tanga buscando mi humedad, le muestro mis dedos mojados y luego los saboreo en mi boca, como me encantan sus gestos de placer, me pongo el jean, y la blusa con ese escote que muchos miran en la calle. Me dice que estoy muy elegante, que si mejor se pone una camisa, le digo que no, que lo quiero tal como esta, y otra vez se dibuja en su cara esa sonrisa que me enloquece.
Un gusto: el encuentro
Por estar jugando en la cámara me ha cogido la tarde, voy en camino al centro de la ciudad pensando a qué lugar me llevará. Si es uno de esos lugares del centro -que no son de mi agrado- se lo hare saber. Escogeremos un lugar mejor. Al llegar lo llamo, porque seré tan ciega, pero mis ojos se abren paso entre las demás personas y lo veo en su moto, es un papasito, me dirijo caminando lentamente hacia él, y le doy un beso apasionado.
Me pregunta si tengo hambre, le digo que sí, me dice donde quiero comer, y pensando en que no tengo mucho tiempo, podemos comer algo ligero en el motel. Me subo a su moto, no tengo ni la menor idea a donde me lleva, pero me alegra que nos hallamos alejado del centro, paramos a comprar nuestra comida, mientras eso nos contamos los proyectos de nuestras vidas, y lo abrazo para sentir el calor que emana de su cuerpo.
Mientras seguimos nuestro camino, mis dedos tocan su pecho, me hace saber cómo le encantan mis caricias, reacciono al ver que me encuentro justo muy cerca de mi motel preferido, mi rostro dibuja una sonrisa, no lo puedo creer, este hombre es un sueño hecho realidad.
No me he equivocado estoy en el lugar que me fascina, con un hombre fascinante. Acomodamos nuestras cosas tranquilamente, el trata de poner el partido de ese día, pero para mí fortuna el televisor no enciende, pongo algo de música, lo miro coquetamente, me acerco despacio y lo beso tiernamente.
Él busca mi cuello con sus labios, su respiración tan cerca de mi piel me eriza, meto mis manos por debajo de su camisa, y el lame la parte de mis senos que deja ver el escote. Nos quitamos despacio, y con caricias nuestra ropa. Me abraza mientras nos besamos, su olor, su piel, su calor, que sensaciones tan deliciosas, y las disfruto mientras nos movemos abrazados al ritmo de la música.
Se sienta en el sofá, y me pide que lo acompañe, ahora puedo observar su pene vestido por un condón, y mi vagina siente la necesidad de tenerlo dentro, lo beso, acarició su pecho e introduzco poco a poco, su pene en mi vagina, mirándolo a la cara, para deleitarme con sus gestos de placer. Me muevo despacio disfrutando cada contacto con su piel, sintiendo como sus manos acarician mi espalda, sus labios en mi cuerpo, sus boca succiona mis senos, siento mi orgasmo venir mientras él me mira a los ojos.
Abrazados me conduce hacia la cama, besa cada parte de mi cuerpo hasta llegar, a mis genitales, me hace temblar cada vez que besa mis labios vaginales, se adentra mas y mas con su lengua en mi, puedo ver como brillan los alrededores de su boca por mis líquidos, no puedo seguir pensando en nada, solo disfrutar sus caricias, sentir mi cuerpo retorcerse de placer, y darle como regalo otro orgasmo.
Sube mis piernas a su hombro y comienza a penetrarme, puedo sentir como se hunde profundo en mí, volvemos a sentarnos en el sofá, mi vagina vuelve a buscar su pene, mis labios buscan su cuello, mis manos cada parte de su cuerpo y mis labios se abren para decirle lo que esperaba… Papi cógeme en cuatro. Vi su cara de malicia, y me dirigí hacia la cama para ofrecerle mi sexo en cuatro, si hasta el momento había sido tierno, ahora sus embestidas eran feroces, llenas de pasión, escucho el sonido de mis líquidos saliendo cada vez que su verga entra, escucho mi nombre y puedo ver como empieza a venirse entre gemidos, no estaba preparada y solo atine a poner mi mano para recibir un poco de tan preciado semen.
Nos abrazamos acostados sobre la cama, siento su cuerpo sudado, y no puedo resistir la tentación de probar el sudor de su cara, empiezo a lamer su cuerpo y cuando baje lo suficiente, volví a encontrar su pene erecto, y mi lengua lo saboreo, mi boca lo succionó, me lo devoré como si no hubiera comido en meses, mientras escuchaba como lo hacía estremecer, puse su pene entre mis senos, y comencé a subir y bajar para estimularlo, y mi lengua tocaba la punta. Volví a meterlo de nuevo en mi canal vaginal, a moverme al ritmo de la música, mi vagina se contrajo, mi cuerpo detuvo sus movimientos, me sentí paralizada y explote en un gran orgasmo, me acosté a su lado, y él se arrodillo, masturbándose rápidamente para venirse en mis senos, mientras yo esparcía todo su líquido en ellos.
Comimos desnudos nuestro almuerzo, conversamos acerca de nuestras vidas, nos bañamos juntos acariciando nuestros cuerpos, no solo con nuestras manos sino con cada parte de nuestra piel. Fui un gusto para él, que disfrute yo tanto, como su olor impregnado en mi piel por varios días.
Alejandra Figueroa: 26 años. Por mi sangre circula el rock, y me fascinan las fresas con lecherita y queso.
Amarte Suite
Cl. 62 # 14 – 19
Tel. 2558420 – 2126650
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2 Comentarios
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Amarte suite una experiencia de otro mundo uhhhhh
8:37 am on 10/25/11Lo mejor es su ambiente y armonia el complemento perfecto para un rato inigualable
10:44 am on 10/27/11