El valor de las bibliotecas de Medellín

El Estudio de Valor Económico y Social de las Bibliotecas de Medellín permitirá conocer más sobre la relación de los públicos de la ciudad con estos centros culturales.

Columnista invitado: Daniel Grajales Tabares, periodista cultural

En una Medellín que decidió transformar su historia, después de decenios de violencia, uno de los hechos culturales recientes más importantes fue la construcción de los Parques Biblioteca, que llegaron a los territorios con un mensaje de esperanza, en pleno siglo XXI, complementando los aportes históricos hechos por espacios como las bibliotecas barriales, corregimentales, escolares, la Biblioteca Pública Piloto (fundada en 1952, con el reto de ser modelo para las bibliotecas latinoamericanas), el Archivo Histórico y la Casa de la Lectura Infantil.

Con el objetivo de “dotar a la cuidad de espacios públicos de calidad que tengan funciones culturales, recreativas, educativas, de esparcimiento, formación y apoyo a las comunidades menos favorecidas de la ciudad”, como precisó el Plan de Desarrollo 2004-2007, la Alcaldía de Medellín desarrolló el proyecto estratégico Parques Biblioteca, pensando en estos espacios, no sólo como contenedores de libros, sino como centros culturales, “a manera de centralidades zonales, que además están conectadas con la realidad social y que ofrecen oportunidades de desarrollo a la comunidad en función de las necesidades de ésta”, explicó el entonces secretario de Cultura Ciudadana de la ciudad, Jorge Melguizo.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

Así, en la ciudad de la eterna primavera y la Feria de las Flores, se consolida desde 2006 un Sistema de Bibliotecas Públicas que está conformado por 35 unidades de información, ubicadas en puntos estratégicos de 16 comunas y cinco corregimientos.

Después de 20 años trabajando en Bogotá, regreso a Medellín este 2020 y, en mi primera semana como secretaria de Cultura, me fui a visitar la Biblioteca de Guayabal con mis sobrinas, quienes participaron en diferentes juegos, recuerdo que jugamos a ser El principito y nos cautivó el Sistema de Bibliotecas, después de eso nos pusimos a la tarea de visitar, cada que podemos, una biblioteca diferente. Tenemos un legado, nuestras bibliotecas son un patrimonio de la ciudad. Por eso, con la pandemia de la Covid-19, nos volcamos a entregar una programación increíble, a prestar servicios como las lecturas telefónicas, porque las bibliotecas en Medellín no están sujetas a un edificio”, narra Lina Gaviria, actual secretaria de cultura ciudadana de la capital antioqueña.

 

En palabras de Sebastián Trujillo, subsecretario de Bibliotecas, Lectura y Patrimonio de Medellín, “nuestras bibliotecas, en sus diferentes tipologías, no son únicamente espacios para la consulta de información, para acceder a contenidos en diferentes formatos. Las bibliotecas de Medellín son lugares acogedores, de puertas abiertas e incluyentes, que ofrecen información pertinente, formación para el desarrollo humano integral, oportunidades para el encuentro, para la construcción colectiva, siendo centros de desarrollo comunitario y local, además de epicentros de la oferta cultural pública y de la creación literaria, de la lectura y la escritura”.

Han sido cinco periodos de gobierno los que han dado continuidad al proyecto bibliotecario en Medellín, que el pasado 2019 recibió un total de 3.812.054 visitas en su treintena y media de unidades de información, donde sus parques biblioteca, bibliotecas de proximidad el tradicional Centro de Documentación Musical El Jordán y el Centro de Documentación en Primera Infancia de Buen Comienzo, suman 288.561 libros.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

La actual administración, a cargo del alcalde Daniel Quintero, tomó la decisión de que, en su plan de desarrollo Medellín futuro, el Parque Biblioteca Zona Nororiental, conocido como España, fuera proyecto estratégico, comprometiéndose a que, antes de que finalice el mandato en el 2023, sea entregado este edificio que tuvo problemas estructurales, aunque con su programa Parque Al Barrio no ha parado de prestar servicios, gracias a ocho personas que trabajan en mantener viva su conexión con el territorio: cinco gestores y tres mediadores.

Este 2020, luego de inaugurar la Casa de la Literatura de San Germán (espacio 35 del Sistema), cuando se conmemoran 16 años de establecerse como un modelo en gestión bibliotecaria, social y cultural en los barrios; las bibliotecas de Medellín trabajan en un nuevo reto, el de entender claramente cuál es su valor, a través del Estudio de Valor Económico y Social de Bibliotecas de Medellín, que invita a que los ciudadanos compartan sus experiencias a través de las redes sociales del Sistema @bibliotecasmed y su canal virtual bibliotecasmedellin.gov.co, promoviendo el hashtag #LasBibliotecasTienenValor.

Soy Salomé y biblioteca para mí significa puerta a mundos maravillosos, historia y fantasía”, dice una de las usuarias de las bibliotecas a través de la red social Instagram, a lo que otra de las visitantes habituales de estos espacios aporta que “la biblioteca es como un pedacito de la casa, donde se tejen palabras, donde se tejen vivencias, donde se teje la memoria. Es como una extensión del corazón, a eso a lo que puedo llamarle hogar”.

El Estudio de Valor es un proyecto que convertirá a la ciudad en una de las pioneras en Latinoamérica en preguntarse por sus relaciones de valor con los ciudadanos.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

¿Qué es el Estudio de valor?

Un estudio de valor es una investigación que posibilita evidenciar con cifras, conceptos y cualidades qué tan importante es una organización para la ciudadanía y, por tanto, garantizar desde la inversión pública o privada sus impactos y sostenibilidad en el tiempo. En el caso de las Bibliotecas de Medellín, será una investigación para estimar qué tan valiosos son estos espacios para los ciudadanos.

Por ello, además de motivarlos para que compartan vídeos con sus experiencias en las bibliotecas, a través de diferentes campañas digitales, profesionales expertos en economía de la cultura y en áreas sociales trabajan en el Estudio de valor económico y social, que se da luego de un reconocimiento que recibió el Sistema de Bibliotecas Públicas por parte del Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas, Iberbibliotecas.

Esta medición permitirá valorar el impacto de 26 bibliotecas públicas adscritas a la Secretaría de Cultura Ciudadana. Serán 26 de las 35 unidades del Sistema las que serán evaluados, en cuanto no incluyen a los centros de documentación, porque la investigación requiere homogeneidad en los servicios y las relaciones que tienen con las comunidades. Los investigadores se concentrarán en los parques bibliotecas y las bibliotecas de proximidad.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

Cabe aclarar que, como insiste Sebastián Trujillo, este Estudio no busca “privatizar el servicio de las bibliotecas, por el contrario, se busca que el ciudadano tome conciencia de cómo sus impuestos son invertidos y retornan social y económicamente”. Se trata de una investigación que dejará claro cuál es el valor económico de los servicios que prestan las bibliotecas, cuál es la percepción de bienestar que tienen los ciudadanos y de qué manera retorna la inversión en estos espacios.

Este es un estudio que se basa en las metodologías de la economía de la cultura, permitiéndonos medir con cifras, conceptos y experiencias, cuál es el valor económico y social que tiene el Sistema de Bibliotecas para Medellín, en términos de bienestar, en cuánto se le retorna a la sociedad lo que invierte la ciudad de sus recursos y cómo ese ese retorno. Nos preguntamos, si no existieran esos servicios gratuitos desde la Alcaldía, cuánto le costaría a un ciudadano”, enfatiza Trujillo.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

¿Cómo harán el estudio?

Usarán dos tipos de medición. La primera es la técnica metodológica SROI, que mide el retorno social de la inversión, para la cual comparan algunos servicios prestados por las bibliotecas públicas con una competencia del mercado privado.

Usemos el ejemplo de los libros –vuelve el subsecretario de Bibliotecas–, comparamos, en el caso hipotético en el que no existiera la biblioteca pública, cuánto costaría acceder a ellos a través de una librería. Así mismo elegimos ocho servicios, entre ellos, préstamos de material bibliográfico, acceso a las TIC, la agenda artística cultural, los eventos académicos; y analizamos para 2019 cuál fue la demanda que tuvieron estos servicios en las bibliotecas, para así medir cuánto valdrían estos servicios en competidores privados, como librerías de segunda mano, eventos académicos ofertados por instituciones similares, pequeñas entidades barriales que tuvieran oferta cultural”.

Los profesionales que se encargan de la investigación, en este caso expertos de la Economía y del campo social, hacen una asignación monetaria del costo de oportunidad que se le retorna a un ciudadano. Esto quiere decir que trabajan en saber cuánto vale eso que es gratuito, que si alguna persona tuviese que pagar le reduciría su poder adquisitivo, porque tendría que destinar, por ejemplo, el monto que tiene para comprar alimentos en poder leer una obra o cumplir con alguna tarea escolar o universitaria. Los resultados de esta primera parte de la investigación esperan tenerlos el próximo septiembre.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

La segunda pregunta tiene que ver con la ‘valoración contingente’. Se trata de la técnica MVC (método de valor contingente) que vinculará a miles de ciudadanos para que participen activamente, a través de correo electrónico y el sitio web del Sistema. Esperan recibir 1.200 respuestas a las encuestas virtuales que harán a personas mayores de 18 años, de diferentes estratos socioeconómicos, profesiones y conexiones con las bibliotecas , sea que hagan uso de ellas o no, indagando qué tan dispuestas están a pagar por el uso de los servicios que ofrecen las bibliotecas, normalmente sin cobrar. Ese valor incluye el uso que hacen de ellas y la percepción de elementos como identidad, legado, valor estético, que lleven a una mejor interpretación de las cifras monetarias.

Como explica en sus libros y artículos académicos el profesor de la Universidad de Barcelona, Pere Riera: “El método de la valoración contingente es una de las técnicas -a menudo la única- que tenemos para estimar el valor de bienes (productos o servicios) para los que no existe mercado. Es extraordinariamente simple en su comprensión intuitiva: se trata de simular un mercado mediante encuesta a los consumidores potenciales. Se les pregunta por la máxima cantidad de dinero que pagarían por el bien si tuvieran que compararlo, como hacen con los demás bienes”.

Es que, como declara el subsecretario de Bibliotecas de Medellín, este método, cuyos resultados darán a conocer a inicios de 2021, es usado para determinar “cuánto vale un museo, una obra de arte, cuánto vale una reserva natural, ya que son bienes que, por ser únicos, por su identidad, por lo simbólicos que son, no se pueden transar en un mercado como otros bienes. Entonces, lo que haremos será, a través de una simulación de mercado, que las personas puedan declarar el valor que le conceden a nuestras bibliotecas por su importancia, por el uso de sus bienes  y servicios, por los sentimientos y valor de no uso”.

Bibliotecas de Medellín Daniel Grajales Tabares Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín
Foto: Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

¿Qué permitirá este estudio?

Con este estudio vamos a poder saber qué han significado las bibliotecas para la ciudad, qué tanto aportamos, qué tan pertinentes somos, algo que es muy importante en este momento histórico, cuando estamos preguntándonos por las necesidades vitales”, puntualiza Trujillo.

Para Luz Estela Peña, vicepresidenta de Iberbibliotecas, “es muy importante que Medellín haga este estudio, porque vamos a reiterar que la fuerza de las bibliotecas está en el valor social, lo que significa una biblioteca en la transformación social y cultural. El Estudio de Valor Económico y Social de las Bibliotecas de Medellín, que se desarrolla con el apoyo de las ciudades españolas de Barcelona y Navarra, va a ser un referente para que otros servicios bibliotecarios de Iberoamérica puedan motivarse a hacer este estudio, así lo reconocen los consejeros de Chile, Ecuador, Brasil, Uruguay, Costa Rica, México y España, entre otros países”.

Ahora, el Sistema de Bibliotecas Públicas seguirá motivando la participación en el Estudio, mientras espera la próxima apertura del Parque Biblioteca Nuevo Occidente, ubicado en el sector Lusitania, entre San Cristóbal y Robledo, para reafirmar entre los ciudadanos el valor de las bibliotecas de Medellín.

***Columna de Daniel Grajales Tabares, periodista cultural

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Tras siete meses de cierre, la Alcaldía de Medellín reabrió las bibliotecas públicas este 6 de octubre para que los ciudadanos puedan volver a disfrutar de estos espacios de cultura y conocimiento.

Gran parte de las bibliotecas públicas de Medellín, con excepción de los parques biblioteca La Ladera y Popular No. 2 y una filial de la Biblioteca Pública Piloto, reabrieron sus puertas con todos los protocolos de bioseguridad requeridos para evitar la propagación del virus.

Consulte más sobre esta reapertura aquí: Las bibliotecas públicas de Medellín reabren sus puertas

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