Seminario: Poesía con Harold Alvarado Tenorio

Los próximos martes 1 y miércoles 2 de febrero en La Bastarda, se realizará el seminario de poesía con el escritor y traductor Harold Alvarado Tenorio.

Trayectoria

Alvarado es reconocido por haber tenido una polémica amistad con Jorge Luís Borges. Asimismo, haber entrevistado y compartido con cientos de poetas en varios países.

Cuenta con un doctorado en letras de la Universidad Complutence de Madrid, ex director del Departamento de Literatura del Marymount College en NY y profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia.

En esta oportunidad, visita la ciudad de Bogotá y dicta el Seminario: «Poesía con Harold Alvarado Tenorio«.

Foto: Cortesía Corporación Cultural Babilonia

El seminario

Te contamos que el evento se desarrollará en dos sesiones dedicadas al escritor griego Constantino Kavafis y la generación de poetas españoles del 50

Harold Alvarado compartirá conversación con los catedráticos Carlos Andrés Almeyda y Duvan Carvajal.

El lugar

La panorámica poética dedicado a estos temas y autores tendrán lugar en el Teatro La Bastarda, situado en la carrera 5 No. 20 – 32, en el corazón de Bogotá.

Además de anotar que Alvarado Tenorio es un académico destacado, es importante recordar que lleva más de 40 años entre países como:

  • Colombia
  • España
  • China
  • México
  • Estados Unidos
  • Brasil
  • Argentina, difundiendo la poesía universal a través de la revista arquitrave.com que dirige desde la virtualidad y la edición impresa.

Los datos

El seminario se realizará el martes 1 y el miércoles 2 de febrero de 6:00 p.m. a 7:30 p.m.

Las inscripciones las podrás realizar en la Corporación Cultural Babilonia a través del WhatsApp: +573112848279 o en las redes de La Bastarda

Unas palabras

A propósito de esta gran visita, la escritora Diana María Vega nos ofrece esta semblanza de este escritor latinoamericano polémico, amigo de Jorge Luis Borges, e interlocutor de algunos de los más representativos gestores y actores del escenario de las últimas décadas.

«Hay nombres que van quedando en mi memoria, por accidente, nombres de gente que no he conocido, que no vi; se van anidando como un gusano come carne en la memoria.

No como se instala el nombre de un escritor, o un filósofo, o un actor o cualquier otro ser perteneciente a esa farándula que crece en la imaginación de cada uno.

Hay nombres que se alojan de manera diferente; leyendas vivas, que permanecen allí, en el aire, porque alguien te dice:

Hablé con él hace unos días, lo vi en Pereira, o en Armenia o en Buenos Aires, y hablan de él sin que tú lo estés preguntando. Sin que estés interesada realmente en él.

Mencionan ese nombre como si se tratara de un insumo que en algún momento va a ser necesario. El nombre que me fue incubado, digamos casi, inseminado al descuido, fue el de Harold Alvarado Tenorio.

Lo escuché en conversaciones de literatos, a las que asisto sin ganas con alguna frecuencia, a veces para aburrirme, mientras espero un taxi, o una canción conocida, o a alguien que esté dispuesto, como yo, a cambiar de tema hablando en un rincón de la mesa, de cómo asaltar un banco o cualquier otra cosa.

Que Harold, es, fue o ha sido un hombre guapo, que enorme, que un vozarrón impresionante, que un arriesgado, que un visionario, que el traductor de Kavafis, de Eliot, que profesor de profesores de literatura, que poeta.

Que estuvo en la China, en Rusia, en París, en Nueva York, en México, que mira esta foto, y alcanzo a ver de reojo, antes de que desaparezca del espectro electrónico del celular, la piel de un hombre trigueño.

La piel aumenta la curiosidad.

Tanto vino el nombre a la memoria que un día también por azar uno de sus antiguos estudiantes, me regaló “Ultrajes”, su antología de cuarenta años de poesía.

En la contratapa leí comentarios del ahora ingenuo William Ospina, y del recién desaparecido Antonio Caballero, entre otros.

Leí, en desorden, poemas de piel, poemas sobre pieles, pieles de dieciséis años, pieles de cualquier sexo, poemas sobre lugares, poemas de nostalgias, poemas, poesía:

la expresión de cualquier hombre; y claro, entonces recordé, que un poeta no es nunca nada más que un hombre, aunque le haya dado cinco veces la vuelta a la tierra, y aunque tenga en su vida a una perra que haya amamantado cerdos y aunque haya dudas entre si Borges y él y si el texto, y el prólogo y los poemas,

y si El olvido que seremos, y si Borges… Un poeta no es nada más que un hombre, un solo hombre…me repito mientras leo de nuevo algunos de sus poemas.

Los poemas son el lugar donde en últimas todos los poetas cuentan una sensibilidad escondida detrás de unos músculos, de unos huesos, de una médula.

Recuerdo y me repito que un poeta no es más que un hombre que va y busca en los idiomas del mundo, en las lenguas del mundo, en las pieles del mundo, y luego intenta delimitar una nostalgia en dieciséis versos o en veinte o en cinco.

Al final me olvido de las anécdotas, de todas esas vivencias ajenas y confieso, que solo quiero conocerlo, reducirlo a una visión mía, en otra conversación de esas, con literatos, donde me aburro, mientras espero que llegue un taxi o alguna canción conocida, que me ayude a escapar, como tal vez Alvarado Tenorio intenta hacerlo dándole tantas vueltas a la literatura.«

Foto: Cortesía Corporación Cultural Babilonia

Dónde: La Bastarda – Dirección: Carrera 5 No. 20 – 32
Cuándo: Martes 1 y miércoles 2 de febrero
Horario: 6:00 p.m. – 7:30 p.m.
Inscripciones: +57 3112848279 – corporacionbabilonia2007@gmail.com
Modalidad: Presencial / dos sesiones

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